Al entrar por primera vez en nuestro nuevo hogar nos encontramos con un lienzo en blanco que nos hace sentir una combinación de entusiasmo y nerviosismo a partes iguales: ¿Seremos  capaces de generar una decoración vistosa, práctica y personal?

Es imprescindible tener una idea clara de lo que quieres obtener, y para esto lo mejor es que te preguntes ciertos aspectos para conseguir el máximo efecto posible. Decorar puede ser una tarea divertida, entretenida y nos puede mostrar muchos beneficios siempre que nos estructuremos bien. De lo contrario puede llegar a provocar ansiedad, estrés y agobio por no saber por dónde empezar ni como terminar.

¡Toma nota de estos consejos para acertar!

¿Con qué presupuesto contamos?

Sea cual sea el importe con la que contemos, la aspiración será sacarle el máximo partido y conseguir lo mejor, lo más bonito y lo más factible. Pero esa es la primera pregunta que debemos hacernos y una de las más principales, porque en función de nuestro presupuesto inicial podremos anhelar a un tipo u otro de muebles, a distintas calidades, determinar si decoramos todas las estancias o sólo las principales, o incorporar más o menos suplementos.

Coge ideas

Ojea revistas de decorados, Internet es un manantial inextinguible de contenido. Está búsqueda de ideas contribuirá a establecer el modo decorativo que quieres emplear para decorar tu vivienda. Aunque es fundamental que te hagas una serie de preguntas:

¿Con qué tipo de decoración te sientes más agusto? Industrial, Vintage, Clásico, Romántico… hay un sinfín de estilos.

¿Qué colores y materiales te gustan?: Dentro de los colores por los que finalmente te decantes, uno de los elementos más principales es que la iluminación vaya en armonía con ello.

¿Qué impresiones o estado de ánimo quieres que difunda tu casa? En nuestro estado de ánimo influyen una multitud de causas; muchos de ellos tienen que ver con los espacios en los que nos encontramos, por eso la decoración afecta en tu estado de ánimo.

¿Cómo específicas tu estilo personal? El estilo personal es algo difícil de lograr. Por eso mismo este hecho está en continua evolución. Para que un estilo personal funcione ha de tener dos cosas: referentes más allá de las redes sociales… y coherencia».

Implanta prioridades

En el instante de dar una nueva apariencia a tu viviendas son tantas las ganas que tienes, que las emociones pueden distraerse jugando una mala pasada, y las ganas de quererlo todo pueden hacerte gastar parte de tu presupuesto en complementos que no son de primera necesidad.

Te aconsejamos que comiences comprando los elementos más grandes y de más requerimiento (sofá, mesa, sillas, cama, armario,…). Los demás elementos y suplementos los puedes ir comprándolos con el paso del tiempo.

Tener claro tu presupuesto te ayudará a saber si el cambio puede ser radical o parcial.

Dar nuestra pincelada personal

Coloca fotografías y complementos personales, pero no te restingas a ellos. Un mueble antiguo restaurado puede transformar por completo la apariencia de una habitación, y si eres un manitas te alegraras extraordinariamente ejecutándolo tú mismo.